Gripe A, ¿hasta aquí hemos llegado?

16 enero, 2010

Las últimas semanas se está registrando en España un claro descenso en la incidencia de gripe, de manera que tras los máximos registrados entre finales de octubre y la primera mitad de noviembre la actividad de los virus gripales ha ido cayendo hasta niveles mínimos. Aunque al principio de este descenso algunas voces han advertido de que se producirían nuevas oleadas de gripe, lo cierto es que hasta el momento no se ha dado tal circunstancia.

La pregunta que mucha gente se hace en este momento es ¿se ha terminado ya la epidemia de gripe de esta temporada? Lee el resto de esta entrada »


Seleccion entradas de la semana

18 noviembre, 2009

Esta es una selección de entradas que se han publicado en los últimos tres días en los blogs que iniciaron ‘gripeycalma’.

Creemos que es la mejor manera de reflejar la incertidumbre y las reflexiones en la primera semana vacunal, desde distintos puntos de vista.

Pediatra de Cabecera: Frente a la pandemia de la indecencia: apoyemos a la UNICEF.

Crónicas de Mil en Uno: El Día D y la Hora H.

El Supositorio:

Salud y otras cosas de comer: Ironías, la vacuna.

Médico Crítico: Quique tiene gripe (A) y otros pareados.


Del susto ¿a la tranquilidad?

16 noviembre, 2009

Hace 4 días, Carlos Cebrian, uno de los blogeros que inició la aventura ‘gripeycalma’, compartía esta reflexión en su blog Inquietudes en Primaria.

Gripe A. Cómo hemos cambiado.

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Decía un tal Marx (Groucho) que habíamos pasado de la nada a las mas altas cumbres de la miseria, pues algo así nos pasa con la gripe A, hemos pasado de la alarma tremenda a la casi indiferencia mas absoluta.

Hace unos meses el problema consistía en controlar el “susto de la gripe que viene” con mensajes pseudo tranquilizadores como que “el sistema sanitario está preparado para lo peor”, como que “los tratamientos están a buen recaudo y en cantidad suficiente para cuando sean necesarios” o del tipo de “la vacuna estará lista y habrá dosis para todos”.

Poco a poco el mensaje fue cambiando, transformándose e implantándose cierta cordura, vimos como “la sangre no llegaba al río” y se instalo en la sociedad el lema del grupo gripe A, ante todo mucha calma.

En estos meses hemos visto como los indicadores que miden el impacto de la gripe A han aumentado su frecuencia, no tanto por la presencia real de la enfermedad como por el cambio de criterio para catalogar los casos sospechosos de gripe, de manera que muchos procesos que podrían y debieran de haberse catalogado como infecciones respiratorias agudas de otro origen han sido achacados la virus H1N1.

En estos meses hemos visto como se liberalizaba el uso y dispensación de los tratamientos, antaño custodiados celosamente, llegando actualmente a recomendarse su utilización en diversos colectivos y en diversas circunstancias insistiendo en sus cualidades curativas y preventivas.

En estos meses hemos visto como en la apresuradamente recomendada vacuna, se disminuía el número de dosis necesarias para una inmunización efectiva, incluso llegando algunas Comunidades Autónomas en el momento actual a recomendar que no se incluya a las mujeres embarazadas en la campaña dada la dificultad para seleccionar de forma fiable este grupo de riesgo y a la falta de información a estas alturas sobre la vacuna sin adyuvante.

Por último hemos pasado de decir, “tranquilos que habrá para todos” a recomendar vivamente y con insistencia la necesidad de vacunación ante el temor de que la cobertura no llegue ni de lejos a los niveles esperados.

Cierto es que como las circunstancias cambian, volveremos a tener, (siempre según los expertos) un repunte de la patología gripal para finales de noviembre o principios diciembre que ya no se sabe si responde a proyecciones o a cábalas.

Mientras tanto se ha producido una disociación entre los primeros mensajes y los actuales, entre las recomendaciones institucionales y las expectativas de los profesionales y de los usuarios.

Y en medio de todo esto, el médico y el usuario en la consulta intentando discernir entre recomendaciones científicas, intereses económicos y necesidades sociales.

Veremos como salimos de esta.


En casa del herrero…

13 noviembre, 2009

En las últimas semanas la gripe ha llegado a los miembros de ‘gripeycalma’ (y familiares). Nada fuera de lo que esperabamos, por supuesto.

Aparecieron en el mismo día los síntomas que desde siempre reconocemos como un síndrome gripal: fiebre, dolor de garganta, tos, molestias musculares…

Por supuesto, es imposible distinguir si se trata del virus de la gripe H1N1 2009. ¿Algún problema por eso? Ninguno. El manejo del la gripe es el mismo sea cual sea la cepa del virus. No tiene sentido realizar, al menos en una gripe no complicada, un diagnóstico virológico para saber si es la “nueva gripe A” o cualquier otra cepa.

  • No cambian las recomendaciones de tratamiento.
  • Las precauciones para no transmitir el virus (evitar contactos sociales, baja laboral, lavado de manos, etc…) son las mismas en cualquier tipo de gripe.
  • No se trata de una gripe más virulenta que la producida por cualquier otra cepa.

Así que los sufridos griposos de ‘gripeycalma’ nos aplicamos el cuento, y no nos planteamos realizar “la prueba de la gripe A” por mera curiosidad.

Posteriormente, con nuestro síndrome gripal “por virus desconocido” (sabiendo que probablemente se trata del virus H1N1 2009, ya que supone casi el 100% de las cepas de virus de la gripe detectadas por los médicos centinela), aplicamos los autocuidados correspondientes: hidratación adecuada, paracetamol o ibuprofeno cuando la fiebre, el dolor de garganta o de cabeza nos molestaba demasiado, y algunos “remedios de la abuela”.

Todo acaba bien, sin complicaciones, como en 998 de cada 1000 pacientes que contraen la gripe.

A día de hoy, la gripe (en el 99% de los casos causada por la nueva cepa H1N1 2009) ya es una compañera de viaje con la que debemos de convivir sin que altere nuestra vida normal. La incidencia es muy alta, pero casi todos los casos son leves. En la última semana se calculan unos 145.000 casos de “síndrome gripal”, y la letalidad en esa semana es 1,1 casos por 10.000 “griposos”, menor aún en población sana.


A dia de hoy

3 noviembre, 2009

El ultimo Boletin Semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE), nos muestra los datos recogidos hasta la semana 42 (18-24 de Octubre de 2009).

Destacaríamos lo siguiente del mismo:

1. Existe un aumento de la actividad gripal del 77% respecto a la semana previa, con lo que la tasa global de incidencia es de 182,5 casos por 100.000 habitantes. La intensidad es mayor en Asturias, Castilla La Mancha y País Vasco.

2. En las muestras recogidas por médicos centinela se detecta virus gripal en casi la mitad de los casos de con criterios clínicos de gripe, de los que el 97% es el de la gripe AnH1N1. Eso quiere decir que la mitad de los cuadros registrados como “gripe” sintomática están implicados otros virus (habituales en estas fechas).

3. El grupo de edad en el que hay mayor incidencia de gripe (sintomática) de 5-14 años, aunque el número total de casos es mayor en el grupo de 15-44 años (hay más población en ese tramo de edad).

4. A fecha 22 de octubre se han producido 63 fallecimientos relacionados con la gripe A (H1N1); la tasa de letalidad se sitúa en 0,15 fallecidos por 1000 afectados de gripe, es decir. Aproximadamente 1 por cada 6500 diagnósticos clínicos de gripe.

5. El análisis de los 36 primeros casos fallecidos (el único hecho público hasta ahora, con datos hasta el 23 de septiembre) muestra que, excepto dos casos, todos presentaban algún factor de riesgo, y un 66% al menos dos factores de riesgo.

9 de cada 10 ingresados eran mayores de 15 años y 1 de cada 20 embarazadas.

En aquel momento se contabilizaban 2 pacientes graves (ingresos hospitalarios) por cada 1000 diagnósticos clínicos de gripe.

Sobre la situación internacional, es interesante una de las últimas entradas (31 de Octubre) del blog “Pediatría Basada en Pruebas”, basados en la última actualización del informe técnico sobre la gripe pandémica de la Asociación Española de Pediatría.

En ella se trata la diferencia de mortalidad entre los EEUU y otros países del hemisferio norte como Canada, Reino Unido y España:

“Llama la atención que en Estados Unidos casi se ha duplicado el número de muertes desde el 30 de agosto, fecha en que se cambiaron los criterios de fallecimiento, no exigiéndose el aislamiento del virus A (H1N1) 2009. Este hecho, junto con la llegada de los meses fríos, posiblemente ha propiciado que este país: más de 1.100 muertos, que parecen muchos en comparación con todos los registrados en Europa hasta la fecha: 302.

Se da la circunstancia también de que en Estados Unidos está habiendo un incremento importante de la mortalidad en niños (10,2%) – especialmente en niños mayores de cinco años – que, aunque inferior al del resto de grupos de edad adulta, es superior al de otros países cercanos como Canadá (apenas algo más de un 3%, incluyendo también a los menores de cinco años).

En Estados Unidos se da también la circunstancia de que, en niños, la mayor incidencia de casos mortales no se da en los menores de dos años (considerados allí grupo de riesgo): más del 75% de los fallecimientos pediátricos se da en los mayores de cinco años. Urge que las autoridades sanitarias de aquel país publiquen un estudio descriptivo de todos los casos pediátricos fallecidos para poder identificar con precisión sus características.”


¿Catarro o gripe?

28 octubre, 2009

En otro de los blogs que impulsó la iniciativa ‘gripeycalma’, Pediatra de cabecera, podemos encontrar una entrada muy interesante y didáctica, sobre una de las “estrellas” en las consultas médicas (sobre todo pediátricas): los catarros y la gripe.

Extraemos una parte, aunque recomendamos leer el texto completo:

“Todos los años cuando comienzan los colegios y llega el otoño en el hemisferio norte comienzan a aumentar las infecciones respiratorias víricas tanto entre los niños como entre los adultos.”

“Se conocen cerca de 200 virus capaces de producir estas infecciones. […] Cada uno de estos virus suele tener su propia “personalidad” (el virus sincitial se asocia a bronquiolitis, el parainfluenza (especialmente el tipo 1) a laringitis, el adenovirus a faringitis con conjuntivitis… Unos tienden a producir más fiebre (el de la gripe), otros menos (los rinovirus).

Y cada niño tiene también “personalidad” al enfermar: unos tienen mucha fiebre con cualquier resfriado, otros apenas, otros suelen tener bronquitis con los catarros, otros tienen siempre laringitis, otros tienen gran propensión a tener otitis …

Con frecuencia es muy difícil distinguir entre un virus y otro. Un niño puede pasar la gripe como un catarro banal sin fiebre y otro tener un ataque de asma desencadenado por un simple rinovirus (o una neumonía, es la tercera etiología en la infancia). Por eso cuando médicos expertos intentan diagnosticar la gripe por los síntomas aciertan sólo en la tercera parte de los casos.”

“Un niño tiene, durante los cinco primeros años de vida una media de seis a ocho catarros por año (uno por mes de septiembre a abril) con una duración media de 14 días. Los que más infecciones tienen son los escolarizados (incluidas las escuelas infantiles o guarderías) y sobre todo los primeros años de socialización. Los que van a las guarderías, después son escolares menos enfermizos.”

“La gripe es uno más de esos virus y no siempre el más peligroso […]. El virus de la gripe tiene la propiedad de cambiar continuamente y por eso se puede pasar casi todos los años. Para los niños, especialmente para los más pequeños la gripe suele ser “nueva”, porque nunca la tuvieron antes.

La nueva gripe A (H1N1) 2009 es una variante leve de la gripe, especialmente en los niños. A pesar de ser considerados grupo de riesgo, si se analizan los informes se ve que el riesgo es de ingresar, no de morir o tener complicaciones graves. Los niños que ingresan son dados de alta rápidamente y, salvo que tengan enfermedades de base que los debiliten y hagan más vulnerables, no suelen tener problemas importantes.

Por ello esta gripe nueva no constituye razón para cambiar nuestras vidas. Los países del hemisferio sur ya han pasado su invierno austral y la experiencia ha demostrado que no era para tanto, como los primeros y confusos datos parecían indicar y que muchas instituciones, incluida la OMS han exagerado la importancia de esta pandemia y han propuesto medidas desorbitadas y fuera de lugar. La gripe nueva es eso … gripe.

Los niños deben aprender a lavarse las manos antes de comer, después de ir al servicio, manipular tierra y otros objetos potencialmente contaminados. También a tener normas de cortesía e higiene respiratoria, como taparse la boca al toser, lavarse las manos después de tocar sus secreciones orales o respiratorias, usar pañuelos desechables …

Pero la vía de transmisión preferente de los procesos respiratorios es la aérea. La promiscuidad respiratoria inherente a la infancia, su frecuente contacto físico, hace casi imposible evitar los contagios en las guarderías y preescolar. Pero incluso en colegios e institutos los virus respiratorios campan a sus anchas, como lo demuestra que, a día de hoy, son el grupo de edad más afectado en nuestro país. Y en las familias y en autobuses y en ascensores y otros espacios cerrados.

Por eso, ante la pregunta ¿catarro o gripe?, la mayoría de las veces la respuesta es: ni lo sé ni es importante saberlo.”


Cara de susto

17 octubre, 2009

Año 2008 (circularon dos subtipos de gripe A y uno de gripe B)

– “Va a ser una gripe”

– “Ah bueno”

Año 2009, mes de Octubre (casi el 100% de los virus de la gripe son del tipo A, subtipo H1N1, y con un riesgo bajo de complicaciones)

– “Va a ser una gripe”

– “Ah, bueno,… pero ¿no será la gripe A “esa”, no?

– “Es que casi todas las gripes este año son “de la nueva gripe A”.

Cara de susto

Mas información… en la sección “preguntas