La importancia de medir lo que se hace


Reproducimos una reflexión que nos parece interesante.

La importancia de medir lo que se hace

por Joaquín Morera Montes, Médico de Familia, Centro de Salud “Mirasierra”, Área 5. SERMAS

Reproducido con permiso

Qué pasa cuando creemos que hacemos las cosas bien, cuando ponemos toda nuestra buena voluntad, pero en realidad estamos causando más daño que beneficio. Esta sencilla pregunta nos la deberíamos hacer todos, profesionales sanitarios, gestores y políticos antes de poner en marcha medidas y planes especiales, habituales en situaciones especiales y normalmente adoptadas por consenso ante la falta de evidencia de su verdadera utilidad.

Se puede causar daño con una aparente buena medida cuando se decide aislar en una zona a los pacientes con gripe, pero la realidad puede ser que salgan infectados de dicha zona con el virus de la gripe más pacientes que los que realmente entraron con el virus, al incluir en la fase de triaje a pacientes con otros diferentes cuadros virales (como mínimo sabemos por las detecciones virales que son el 54%) u otros procesos que puedan cursar con fiebre y tos u otros síntomas respiratorios (es decir, porqué no alguna tuberculosis). Es de suponer que es una buena iniciativa, pero estamos en la obligación de evaluar su beneficio o perjuicio real. ¿Se han producidos menos casos de gripe o menor mortalidad en Nueva Zelanda con el cierre preventivo de colegios que en Brasil donde no se ha tomado tal medida?

Una manera de evitar esto es el análisis de la efectividad, eficacia, eficiencia y seguridad de las intervenciones, además de analizar el impacto (social, mediático, organizativo, etc) y la oportunidad de las mismas. Pero además hay que analizar si nuestras medidas inciden realmente en el grupo al que se desea vayan dirigidas o si por el contrario los receptores de las mismas no son los más necesitados de dicha intervención. Todo esto es medir el impacto real que una determinada intervención sanitaria tiene.

Cuando cambiamos la organización de un centro, cuando ponemos mascarillas a todo el que acude con fiebre y tos, cuando se establece en la población el terror ante una determinada enfermedad y se ponen medios diagnósticos y terapéuticos extraordinarios para “asegurar que nada se nos escapa” se pueden cometer muchos errores y contribuir al daño que la medicina y sus intervenciones inevitablemente producen. Por ello sería bueno conocer, por ejemplo, los falsos positivos de la radiografía de tórax en el contexto de una situación de pandemia. Cada falso positivo (que ante la inseguridad de los radiólogos también existen) puede significar un ingreso o visita al hospital con el consiguiente riesgo de enfermedades nosocomiales.

medciaMedidas extraordinarias no contrastadas pueden poner en alerta excesiva a la población, que con la posibilidad de utilizar sin límite los servicios sanitarios, lo que no ha ocurrido con esta pandemia en la mayoría de los países del hemisferio sur, puede colapsar en el nuestro los servicios sanitarios. ¿Cómo evaluar la repercusión de este colapso en otras patologías que requieren con muchas menos dudas de la atención hospitalaria o de un seguimiento en atención primaria?. ¿Puede influir el miedo a la gripe sobre la incidencia o mortalidad cardiovasculares por falta de control de los factores de riesgo, o sobre la actuación en incidentes críticos que requieren atención inmediata (por ejemplo falta de ambulancias por estar dedicadas a labores que puedan ser “menos críticas”)?

Todo esto ¿se puede medir? Al menos debería ser posible comparar entre países que han adoptado unas u otras medidas, y en cualquier caso, dado que nos venía anunciado, se deberían haber diseñado estudios (y nunca es tarde) que pudieran servirnos para comparar intervenciones. Porque todo lo que decidimos, hacer o no hacer, tiene su repercusión unas veces positiva y otras no tanto.

Puedo plantearme la duda de si es bueno o no cambiar la organización de un centro, el situar salas de espera específicas, o el instaurar protocolos que “obliguen” a medir a todos los pacientes determinados parámetros, independientemente de su situación clínica. También me planteo la pertinencia de vacunar tras una oleada epidémica o el utilizar antivirales de utilidad terapéutica tan baja que nunca los habíamos utilizado antes y que sin embargo ahora se recomiendan (mas por gestores y políticos que por científicos) extrapolando datos de supuesto beneficio en la gripe estacional a la nueva gripe H1 N1, donde hasta el momento no se ha demostrado prácticamente beneficio. Plantearlo como dudas no significa no hacerlo, sino que debe ser convenientemente analizado.

También hay que hablar del “miedo o ansiedad” que puede crear en el personal sanitario medidas sobredimensionadas. Ello puede llevar a que pacientes antes seguidos con cautela en Atención Primaria sean prematuramente derivados al medio hospitalario ante la posible aparición de eventuales complicaciones que antes, para las otras gripes, también estuvieron siempre presentes.

No quiero restar importancia a la nueva gripe, debe tener sin duda la que le corresponde, pero no más. Lo que sí creo que es importante, para esta y para cualquier otra enfermedad, es el analizar lo que hacemos, y antes de tomar decisiones que pueden afectar mucho a todos, profesionales y pacientes, valorar lo que se ha hecho en otros lugares y analizarlo con cautela, y si no se sabe lo que puede pasar cuando decidimos una determinada actuación, establecer la manera de medirlo en el futuro, de manera que nunca pueda suponer más riesgo que beneficio. Lo agradeceremos sin duda.

5 respuestas a La importancia de medir lo que se hace

  1. juana dice:

    Totalmente de acuerdo… todo en su justa medida.Además como ya se ha comentado también seguirá habiendo otras enfermedades.
    Por cierto….he pasado de tener pánico y principio de depresión a esatr un poco harta de la gripe A….primero harta de periodistas q den opiniones como si de especialistas se tratarn, harta de oir q hoy en día casi todo el mundo q fallece es por gripe A.. porque acabo de oir un caso de una niña de 10 meses q a mi parecer y sin entender del tema es mas un descuido de la médica que atendió a la niña q de la temida gripe,por lo visto la niña tenía neumonía y por desgracia le tocó una doctora q la intubó mal y le agujereó el pulmón… vamos q con gripe a o sin gripe…..lo q pasa q noto, e insisto no soy especialista simplemente opino… se están escudando un poco en la gripe A para esconder algunas negligencias….
    Por otro lado, el pediatra de la familia siempre ha insistido en que muchos lactantes fallecen todos los años por gripe u otras causas relacionadas con el sistema respiratorio…
    En fin….. sinceramente ya no se que pensar porque miro los datos, la conocidos q han pasado la gripe A…y en fin…todos han salido…pero se empeñan en q nos obsesionemos, no pensemos…..

    un saludo.

  2. Rosa dice:

    Éstoy de acuerdo con usted y estoy padeciendo las consecuencias que usted apunta. Soy alérgica y asmática leve (hasta ahora).He tenido un catarro al que se sumó una ansiedad enorme por que se tratase o no de la gripe A, ir al médico una y otra vez y estar siempre en las salas de la gripe no hacía más que aumentar mi ansiedad y con ella empeorar mi asma. He terminando con una bronquitis, no tenía una desde hace muchos años y creo que no ha sido una casualidad (me hicieron las pruebas de la gripe y dieron negativo). Añado que a la ansiedad contribuye también la ambigüedad de las noticias sobre la vacuna, creo que también ahí hace falta claridad porque al final la solución se ha convertido en otra fuente de ansiedad.
    Gracias, un saludo

  3. Joan Barrios dice:

    Felicidades! Creo que hemos perdido el norte y la carta de navegar, pero hace desde hace mucho tiempo, con tantos programas para sanos, prevenciones para todo, etc…Recuperar el sentido común, humanizar la asistencia, luchar contra lo políticamente correcto aunque sea inútil o casi…será una hazaña de titanes, tal y como la sociedad avanza. Pero…adelante!

  4. Hernando Morisco dice:

    Sr. Joaquin Morera, estoy totalmente en linea de su cometario, pero me gustaría conocer la opinión y recomendación de Vdes. referente a la conveniencia de aplicarnos la vacuna.
    Muchas gracias!

    • Joaquín Morera dice:

      Estimado Sr. Hernando Morisco:
      La respuesta viene dada posiblemente por la capacidad que tiene cada uno de responder ante el caso de que tuviese la gripe A y en el peor de los casos sus complicaciones, especialmente la neumonia, que es la causa fundamental de los fallecimientos. Hasta ahora ha quedado plenamente demostrado, por lo que ha ocurrido e el hemisferio sur, que tienen mas riesgo las embarazadas, las personas con obesidad mórbida y los pacientes con enfermedades pulmonares crónicas. también es lógico suponer que responderían peor ante un caso con complicaciones personas inmunodeprimidas, con hepatopatias crónicas, cardiopatias, diabetes o con insuficiencia renal moderada-severa. Es por ello que estos casos son los que han sido considerados grupos de especial riesgo y a los que debe ir dirigida la vacuna. El resto seguro,que en caso de enfermar, superaria una gripe que por lo demas se esta comportando de forma benigna.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: